lunes, 4 de enero de 2010

Con la mente llena de palabras, llena de posibles respuestas a futuras preguntas y el corazón extasiado. ¿Cómo llegué a quererte así?¿Cuándo fue la primera vez que decidí seguir solamente por hablarte? Desde la primer noche en que hablé con vos, me pregunté cómo podía y mi cabeza automáticamente prendía el cassette. "Cuando alguien tiene el corazón de vidrio, cualquier persona es capaz de quemarlo y fundirlo. Y su corazón no es precisamente de vidrio." Entonces rebobino y pienso "está bien quererlo así, no es uno más."

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