sábado, 12 de diciembre de 2009

Es todo tan raro. No te imaginaba así.
No te imaginaba dulce, no pensé que me ibas a atrapar de la manera que lo hiciste con tan solo mirarme. Fue especial, fue mágico. Me mirabas y te sonreía, porque era lo único que podía hacer en ese momento de asombro.
No me había detenido nunca a pensar cuáles eran mis verdaderos sentimientos hacia vos. Tal vez en mi interior lo sabía, pero no quería admitirlo. O tal vez solo fueron necesarias seis horas para darme cuenta. Y caí. Me gustás más de lo debido, esto está prohibido.

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