miércoles, 27 de mayo de 2009


Me desperté. El reloj marcaba las 7 am y yo estaba empapada en un mar de sudor. Esto se debía a la terrible pesadilla que había tenido. Para despejarme, decidí salir a caminar por la playa a distenderme un rato y no pensar en lo ocurrido.
En mi casa todos dormían así que bajé sin hacer el más mínimo ruido, agarré las llaves y salí.
Yo vivía en un pueblo chico, lejos de la ciudad. Mi jardín era la playa, ya que nadie iba a veranear allí. A mis 15 años en un ataque de bronca le grité a mi mamá, jurándole que algún día me iría de ese asqueroso pueblo. Pero hoy, a mis 20 años, sigo aquí trabajando en un bar como moza frecuentado por camioneros.
Al caminar por la playa en esa fría y nublada mañana sentía como mi vida iba pasando como una estrella fugaz. Ahora llovía. Y mientras tanto mis lágrimas caían entremezclandose en la arena mojada.
De repente, sentí como alguien me acariciaba la mano pero la idea de que alguien pudiese estar en ese instante ahí era absurdo. Al menos alguien de carne y hueso no podía. Ese rincón del mar era solo mío, yo sola lo conocía. Nadie más.
Seguí caminando como si no hubiese pasado nada, pensando en que tal vez entre el viento y mi soledad, lo había imaginado.
Al ver una extraña figura a los lejos, comencé a correr hacia ella, pensando en que tal vez era un niño perdido allí por error. Al llegar al lugar, me quedé plasmada ante la increíble belleza de aquél hombre. Era alto, morocho y con unos ojos color verde esmeralda que me hipnotizaban.
Le pregunté todas las cosas posibles que una persona le puede preguntar a otra desconocida. Él solamente me
respondió:
- No me preguntes quién soy ni qué hago acá. Acompañame a este lugar... hace mucho te estaba buscando.
Me llevó a una playa más desierta aún y comenzó a hacerme hablar. Largué mi información como si fuera un grabador.
Creo que no me faltó ningún detalle acerca de mi vida pero yo seguía sin saber nada de él ni de su vida. Ni siquiera quién era.
En un instante todo acabó y al despertar me encontré en mi cama, abrazada a él. Se tuvo que ir después de haber pasado todo el día juntos. Al otro día volví al mismo lugar del encuentro y allí estaba, aguardandome. Volvimos a mi casa y la pasamos de lo mejor. Él qe sabia mis sueños me llevo a la ciudad de Nueva York o como diria el " New York" . Y así pasaron los meses y yo sólo sabía que él me gustaba y mucho cada vez qe pensaba en él me agarrabo algo inigualable , algo qe nunca habia sentido por nadie ..
Me dí cuenta que no me había gustado esa persona desde la primera vez que lo vi. No hubiera querido tener nada que ver con ella, pero uno no siempre puede hacer lo que quiere. Su aspecto físico me había encantado, pero lo de adentro, su personalidad me termino atrapandome por completo .
Y de repente, después de darme cuenta que me había enamorado completamente de él y que yo solo obedecía a sus palabras, reconocí que era víctima de un pobre corazón, el mío.
Y una tarde de Otoño, él se fue... no apareció nunca más y fueron necesarios 200 días y 500 noches para olvidarlo. Yo me había enamorado porque él me había hipnotizado. Y él me había hipnotizado porque yo me había dejado manipular.Volvi a mi pueblo , y ya nada qedaba , nada .

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